Obispos Católicos de California Apoyan Proyecto de Ley SB 54, La Ley de Valores de California Citan Importancia de la Seguridad Pública a la vez que Cuestionan la Prudencia de las Deportaciones Realizadas Indiscriminadamente

Declaración de Monseñor Jaime Soto, Obispo de Sacramento, y presidente de la Conferencia de Obispos  Católicos de California:

La Conferencia de Obispos Católicos de California apoya el Proyecto de Ley SB 54, la Ley de Valores de California.

Actualmente, en este país, algunas personas están reemplazando la confianza y la cooperación con el temor y el odio.   En nuestra opinión, la mayoría de los californianos, al igual que el país, desean más bien construir una sociedad donde haya libertad y justicia para todos. El Proyecto de Ley SB 54 intenta abordar la situación directamente a la vez que enfrenta la injusticia de las deportaciones realizadas indiscriminadamente y a su vez garantiza la seguridad pública para todas las familias y vecindades.

“Es importante,” afirma el Papa Francisco, “ver a los inmigrantes no solamente en base a su condición migratoria de tener o no sus documentos en regla, pero sobre todo como personas cuya dignidad se debe proteger y como personas que tienen la posibilidad de contribuir al progreso y bienestar general de la sociedad”.

Muchos de nosotros conocemos a alguien — a un familiar vulnerable, a un vecino(a) o, incluso a un padre/madre o hijo – que ha sido deportado(a) después de vivir y contribuir a nuestras comunidades por años.  Las directrices agresivas están desintegrando a nuestras familias y vecindades.

También conocemos a personas que han sido víctimas de delitos violentos, particularmente relacionados con las drogas y las pandillas.   Todos los miembros de la comunidad deberían poder acudir a las agencias policíacas cuando su seguridad se vea amenazada, para que no se agraven los daños sufridos y para que las personas responsables por los delitos cometidos no eludan las consecuencias de sus actos.  Las agencias locales del orden público deberían poder usar sus recursos limitados para ser buenos vecinos y protectores atentos de las comunidades confiadas a sus cuidados.

El sistema migratorio injusto y fragmentado es deficiente y representa una amenaza para el bien público. En este último año, se ha sembrado el miedo y el resentimiento en muchos hogares, escuelas y vecindades.  Las agencias locales del orden público no deben coludir con esta dura táctica, mal concebida. Las familias de inmigrantes no representan una amenaza.  No deben ponerse en riesgo la salud y el bienestar de estas familias.   Demasiados inmigrantes trabajadores sufren el doble azote de un sistema migratorio roto y la vigilancia policiaca inadecuada.  Debido a esto, se pierden y sufren la marginación, quedando más expuestos a los delitos de explotación porque algunas personas de nuestra comunidad política no valoran sus vidas.

El Proyecto de Ley SB 54 sigue la vía más prudente entre el respeto a la dignidad humana y la vigilancia policíaca sensata, a la vez que rechaza la cruel polémica nacionalista que se escucha en algunas dependencias.

Elaborar soluciones de libertad y justicia para todos no es una tarea fácil en el clima actual, pero California ha asumido esta tarea con el debate continuo en torno al Proyecto de Ley SB 54.  Este es un proceso abrumador, pero como californianos y personas de buena voluntad, debemos tener presente la oportuna sabiduría del país:  E pluribus unum, de muchos, uno.