Febrero 21, 2004
Estimados feligreses,
El próximo miércoles se iniciara
la solemne temporada de Cuaresma, que es tradicionalmente un tiempo
de oración, penitencia y evaluación de nuestras vidas
delante de Dios. Yo los invito a ustedes para que se unan a mi en
hacer de la Cuaresma una tiempo especial de oración y expiación
por aquellos que han sido victimas de abuso sexual por parte del
clero y de mas personas que sirven en la Iglesia. Por un momento
dejemos aun lado toda otra consideración, para juntos rogar
al Dios que sana, que venga a aquellos que han sido lastimados en
nuestra Iglesia.
Hagamos aun lado nuestras opiniones y explicaciones,
las demandas civiles, y dejemos aun lado las excusas que nosotros
mismo hemos usado en este tiempo de crisis y vergüenza.
Recordemos a las victimas, que en sus años
de inocencia, fueron abusados por aquellos en quienes confiaban
y hasta admiraban. Sus vidas fueron cambiadas drásticamente
por estos crímenes. Pero sus vidas puedes ser cambiadas otra
vez, por la gracia de Dios. Dejemos que nuestra misión particular
de la Iglesia de Orange sea la de amar a aquellos que fueron lastimados
cuando eran más vulnerables.
Les pido por favor oren por las victimas durante
esta Cuaresma y pidan por su sanación y que esta sea la intención
de su penitencia y actos de caridad. Yo estaré haciendo lo
mismo. Que las cenizas que recibamos el próximo miércoles
expresen nuestra solidaridad con las victimas y en su liberación
y renovación espiritual.
Sinceramente en Cristo,
Excmo. Tod. D. Brown
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